Las criptomonedas parten de un principio de libertad; buscan crear un modelo económico que pretende eliminar intermediarios en operaciones financieras. Es, para muchos de sus creadores, un deseo de justicia económica, o al menos esa fue la justificación de los pioneros de las divisas digitales.
Aunque de inicio pueden parecer un gran avance en materia financiera, así como un gran paso para una moneda global, estas nuevas criptomonedas tienen sus desventajas, las cuales pueden causar graves problemas a sus compradores y crear un gran vacío legal que puede llegar a cobrarles factura en el futuro.
Pese a que no son tema nuevo, ya que se tienen antecedentes en la década de los noventa del siglo XX sobre los primeros pasos de las divisas digitales, podríamos decir que desde sus primeras apariciones, aproximadamente en 2008 y 2009, las ya nombradas “criptomonedas” dieron de qué hablar. Hoy en día abundan en las redes “ejemplos” de personas que de la noche a la mañana se hicieron millonarias con esta nuevas divisas, hecho que ha atraído a cazadores de fortunas que buscan volverse ricos en pocos días.
Mucho se dice acerca de la historia de las criptomonedas. Algunos señalan su origen en la década de los noventa como respuesta a la crisis del mercado de valores y el mercado inmobiliario de 2008; algunos manifiestan que su origen se debe en gran medida a sus creadores, grupos virtuales denominados cypherpunk,1 quienes planearon crear una divisa “sincera”, lejana a cualquier intervención gubernamental.
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