Psicopatología forense. Derecho, neurociencias y sistema de justicia penal

Psicopatología forense. Derecho, neurociencias y sistema de justicia penal

Eric García-López, Feggy Ostrosky, Gerardo Laveaga y Enrique Esbec Rodríguez

Bosch, México, 2016

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La editorial Bosch vuelve a ser pionera. Ahora en el tema de las relaciones entre ciencia y Derecho; en este caso, entre la psicopatología forense y las neurociencias.

El libro Psicopatología forense. Derecho, neurociencias y sistema de justicia penal, coordinado por Eric García-López, en colaboración con Feggy Ostrosky, Gerardo Laveaga y Enrique Esbec Rodríguez, reflexiona en torno de algunos temas que en los próximos años serán fundamentales para entender la elaboración, la aplicación y la interpretación de las leyes: las bases cerebrales de nuestra conducta. ¿En qué parte del cerebro se gesta lo que hacemos o dejamos de hacer? ¿Qué tan libres somos de robar o al matar? ¿Puede castigarse a un hombre por tener tuberculosis, por abandonar a su mujer o por privar de la vida a su hermano?

En el artículo con el que inicia el trabajo, García-López aborda un tema que le ha fascinado desde siempre: la psicopatología forense. En él describe el uso de algunos instrumentos de evaluación crónica aplicados a esta disciplina, examina los límites y las competencias para comparecer en un juicio y reflexiona en torno de la imputabilidad.

Gerardo Laveaga, por su parte, nos invita a imaginar cómo serán los juzgados y los tribunales del futuro, cuando, en lugar de sentenciar a una persona a 10 o 20 años de prisión, se le condene a inyectarse oxitocina o a someterse a tratamientos que alteren las sustancias de su organismo. Al fin y al cabo, sostiene el jurista, cualquier castigo implica una suspensión de nuestros derechos fundamentales. Con todo lo que hoy sabemos, estas medidas estarán muy lejos de la castración química y de las infames lobotomías.

En su artículo “Neuroley, cognición y cerebro”, Feggy Ostrosky, actual directora del Laboratorio de Neuropsicología y Psicofisiología de la Facultad de Psicología de la UNAM, habla sobre los estados mentales en el momento en que se comente un acto delictivo y revisa figuras como la intoxicación, las demencias, los traumatismos cráneo-encefálicos y la esquizofrenia, entre otras. También aborda el tema de los métodos electrofisiológicos, los métodos de neuroimágenes y hasta los modernos detectores de mentiras.

Un tema similar eligió Enrique Esbec Rodríguez, cuando analiza los diferentes tipos de trastornos: el de la personalidad, los parafílicos, los disociativos e incluso los estados pasionales.

En un mundo donde las ciencias duras avanzan a un paso tan acelerado, el Derecho no puede quedarse atrás. Vale la pena que civilistas, penalistas, laborales y administrativistas echen una ojeada a este trabajo.