En la mayor parte de las escuelas y facultades de Derecho de América Latina no se imparten clases de liderazgo. Esa omisión es grave, ya que impide que los estudiantes accedan a conocimientos que pueden serles de enorme utilidad en el ejercicio profesional de la abogacía.
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Hay miles de libros escritos sobre liderazgo, pues la tarea de convertirse en un líder es una de las más importantes que puede tener una persona a lo largo de su vida. Por eso se han estudiado las cualidades de los líderes y la forma en que cualquiera de nosotros puede desarrollarse para ser uno de ellos. Los líderes se forman mediante trabajo duro; nadie nace siendo ya un líder.
Al respecto, el experto en liderazgo John Maxwell cuenta una historia interesante. Un día iba un grupo de personas caminando por una ciudad. Cuando pasaron junto a un anciano, una de ellas le preguntó, de manera condescendiente, “¿Cuántos líderes han nacido en esta ciudad?” El anciano contestó: “Ninguno. Todos nacieron siendo bebés”.1 En efecto, los líderes no nacen con las cualidades del liderazgo marcadas en sus genes. Se convierten en líderes a lo largo de su vida y casi siempre luego de haber hecho esfuerzos increíbles para destacar dentro de su comunidad.
La mayoría de los autores que han escrito sobre liderazgo coinciden en señalar los siguientes aspectos, los cuales estimo que pueden ser muy útiles para estudiantes de Derecho y para abogados.
Un líder debe saber fijar sus prioridades. Existe una regla que se llama “20/80”, según la cual 20 por ciento de nuestro esfuerzo produce 80 por ciento de los resultados que obtenemos en la vida. A este principio también se le conoce como Ley de Pareto.
Un líder debe ser íntegro para poder inspirar a los demás. Las personas siguen a quienes son coherentes con lo que dicen y lo que hacen. Eso permite que los demás tengan confianza en nosotros. Por el contrario, la hipocresía y la mentira hacen que los líderes pierdan seguidores. Hay que ser un ejemplo de integridad para los demás.
Un líder debe generar cambios positivos en su entorno. A lo largo de la historia de la humanidad, todos los cambios que se han hecho han tenido que enfrentar fuertes y a veces hasta feroces resistencias. Un buen líder debe saber vencerlas. No olvidemos que el cambio es algo constante en la vida; no es algo que podamos evitar. Lo importante, sin embargo, es el rumbo que le damos a ese cambio: ésa es la gran responsabilidad de un líder.
Un líder debe saber resolver problemas. Para ello debe ser capaz de hacer al menos cinco cosas: a) enumerar los problemas que tiene que enfrentar; b) identificar las causas de esos problemas; c) abordar de uno en uno cada problema y plantear su posible solución; d) debatir con colegas sobre lo que piensa que puede solucionar esos problemas, y e) tomar decisiones.
Un líder tiene una buena actitud ante la vida. Las circunstancias que nos toca vivir no podemos elegirlas. Pero nadie nos puede imponer, nunca, la forma en que hacemos frente a esas circunstancias. Una buena actitud es el mejor escudo para vencer cualquier dificultad y es una característica que distingue a los mejores líderes.
Los líderes no trabajan solos. Saben conformar equipos excelentes, ya que las tareas que el ámbito profesional nos presenta son muy arduas. Solamente los mejores equipos pueden hacerles frente. Un buen líder atrae a las personas más preparadas para cada tarea y las pone a trabajar al servicio de metas colectivas, inspirando una mística de equipo y de trabajo conjunto.
La autodisciplina es una característica de los líderes más exitosos de la historia. Esto se debe al hecho de que ser un líder triunfador no es algo que suceda en un único momento, sino que el éxito de un líder se extiende a lo largo del tiempo. Mantenerse firme en sus valores y trabajar cada día con pasión y tenacidad resulta indispensable para un líder.
Todas las personas cometen errores. Los líderes cometen los mismos yerros que los demás, pero los usan como una forma de aprendizaje. Nadie está exento de cometer errores, pero solamente los verdaderos líderes aprenden a evitarlos cuando se les vuelve a presentar la ocasión.
* Director del Centro de Estudios Jurídicos Carbonell, A.C.
1 John C.Maxwell, Developing the Leader Within You, Nelson Publisher, Nueva York, 2000.