Enrique de la Madrid

Un constitucionalista en la Secretaría de Turismo

Enrique de la Madrid

Con un pie en el mundo político y otro en el mundo académico, Enrique de la Madrid, secretario de Turismo, afirma que con sólo 4.5 por ciento de la inversión total en la economía, el turismo genera aproximadamente 8.5 por ciento del producto interno bruto (PIB), convirtiéndose en un motor fundamental de crecimiento económico y de generación de empleos. Eso sí, De la Madrid nunca olvida su formación de constitucionalista.

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¿Cree que contamos con instituciones sólidas, cuando cada sexenio parece reinventarse el país y se desdeña todo que se hizo antes?

Hoy en día, contamos con una democracia consolidada en nuestro país, caracterizada por la alternancia, la representación política y la participación ciudadana de una gran parte de la población. Asimismo, el juicio de amparo y la independencia de las resoluciones del Poder Judicial, el pluralismo del Congreso y la autonomía de organizaciones como el Instituto Nacional Electoral, el Banco de México, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, el Instituto Federal de Telecomunicaciones y el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, entre otras, son un claro ejemplo de esas fortalezas institucionales.

No obstante, también reconozco el reto en materia de fortalecimiento institucional para construir un Estado de Derecho eficaz, con el fin de abatir la pobreza, erradicar la impunidad, eliminar la corrupción y mejorar sustancialmente la seguridad.

Por lo tanto, estoy convencido de que contamos con instituciones muy importantes que hemos construido a lo largo de las últimas cuatro décadas y que nos han permitido crecer como país, pero también estoy consciente de que debemos continuar trabajando y sumando esfuerzos, sociedad y gobierno, para su consolidación, con el fin de que como mexicanos podamos ejercer de forma efectiva nuestras libertades y lograr el desarrollo pleno de nuestro país.

 

¿Cuál de todos los sectores le parece el más prometedor? ¿Por qué?

Sin hacer a un lado otros sectores altamente productivos, es claro que el sector turístico se le presenta a nuestro país como un motor fundamental de crecimiento económico y de generación de empleos y como pilar de un desarrollo sustentable. Y esto por diferentes razones. En la presente administración todos los indicadores relevantes de turismo —número de visitantes, derrama económica, generación de divisas, ocupación hotelera y empleos— han tenido un desempeño muy favorable, alcanzando tasas de crecimiento por encima del producto interno bruto (PIB) y logrando récords históricos.

En particular, me gusta destacar el papel del turismo como proveedor de empleos: las actividades relacionadas con el turismo sostienen alrededor de nueve millones de empleos, de los cuales 3.9 millones son directos, y el resto, indirectos e inducidos.

Es uno de los sectores más incluyentes, ya que es el primer empleador de jóvenes y el segundo de mujeres en el país, a quienes les permite adquirir experiencia y habilidades que les dan la oportunidad de mejorar su productividad y acceder a mayores ingresos.

Al ser una actividad intensiva en mano de obra, genera más puestos de trabajo que otras industrias, por lo que tiene un efecto multiplicador importante.

 

¿Y cuál le resulta más complicado, dado el entorno internacional?

Dada la transformación del mercado energético a escala global, me parece que hay retos importantes, y por lo tanto oportunidades, en este sector. Una combinación de debilidad en la demanda internacional de crudo, la irrupción de nuevas técnicas extractivas y la revolución de fuentes alternativas y renovables ha provocado una caída significativa del precio del petróleo. Lo anterior, junto con el agotamiento de los yacimientos de fácil acceso en México, se ha traducido en una disminución de los ingresos públicos.

Sin embargo la reforma energética está diseñada para enfrentar esta nueva realidad y ya está generando grandes beneficios y oportunidades. Hoy tenemos una red de gasoductos ampliada que permitirán generar energía más limpia y a menor costo, volviendo más productiva la industria. La petroquímica secundaria está recibiendo inversiones y generando empleos. Muy pronto tendremos mayor competencia y más opciones para el consumidor en el mercado de gasolinas. Además, abre las puertas para que empiecen a desarrollarse fuentes renovables de energía como la eólica y la solar.

 

¿Cómo percibe a los inversionistas nacionales y extranjeros?

Los inversionistas son una parte fundamental de la ecuación del turismo. Sin un flujo adecuado de inversiones no es posible ampliar, mejorar ni actualizar la oferta turística y con ello continuar generando todos los beneficios que la actividad le reporta al país.

Los inversionistas siempre han estado muy activos y muestran un gran entusiasmo por el sector. Hay grandes historias de éxito, desde pequeños emprendedores que se dedican, por ejemplo, a dar recorridos turísticos, hasta grandes cadenas hoteleras con miles de habitaciones y conceptos innovadores que en el camino generan miles de empleos. Y esto porque saben que es un sector rentable.

 

¿Qué tanto afecta a la marca México los bloqueos de la CNTE, los secuestros, la violencia y el narcotráfico?

El nivel de inversión en turismo como porcentaje del PIB ha estado creciendo en los últimos años y estamos convencidos de que así seguirá haciéndolo. Hay mucho espacio para crecer pues con sólo 4.5 por ciento de la inversión total en la economía el turismo genera aproximadamente 8.5 por ciento del PIB.

Por otra parte, las cifras históricas de llegada de turistas internacionales a nuestro país demuestran que la marca México está muy bien posicionada. Y esto no es cuestión de percepción, sino de datos duros y contundentes. El año pasado recibimos 32.1 millones de turistas internacionales, más que nunca, y en lo que va de este año llevamos un crecimiento de 8.6 por ciento adicional.

 

¿Y los daños concretos para empresarios y turistas?

Si bien los turistas y los empresarios se ven afectados por ese tipo de acciones, yo diría que quien más daño sufre son los habitantes de esos lugares, muchos de los cuales, junto con sus familias, dependen económicamente de la actividad turística que, por la intransigencia de unos cuantos, obviamente no se puede llevar a cabo.

 

¿Qué le agrada del marco jurídico que permite el desarrollo turístico en México?

Contamos con una Constitución garantista en materia de libertades y derechos, entre los cuales se encuentran la certeza jurídica sobre la propiedad privada, la libre asociación y un marco regulatorio flexible que promueve el pleno desarrollo de la actividad turística en nuestro país. En este sentido, poseemos instituciones capacitadas en materia laboral, en competencia económica y financiera, en telecomunicaciones, para fomentar la inversión de capitales —nacionales y extranjeros— en destinos y complejos turísticos, hoteles, restaurantes, agencias de viaje, servicios de transporte, entre otros. Un ejemplo de esto es el programa Mejora tu Hotel, que es producto de la colaboración interinstitucional de la Secretaría de Turismo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y Bancomext, y tiene el propósito de mejorar y ampliar la infraestructura turística del país a través de un esquema de financiamiento que busca respaldar al sector hotelero en su crecimiento y en sus necesidades de actualización, equipamiento e inversión.

 

¿Cuál es su opinión sobre la Ley General de Turismo?

Me parece que es una ley incluyente que articula esfuerzos entre los diversos órdenes de gobierno y que permite incluir al sector privado y social para detonar la actividad turística. Una muestra de lo anterior es el movimiento nacional Viajemos Todos por México, mediante el cual la Secretaría de Turismo se coordina con diversos prestadores de servicios turísticos para promover el turismo nacional en el interior de nuestro territorio y para que éstos ofrezcan paquetes y alternativas de viaje a precios bajos a la sociedad, dando la oportunidad de que cualquier mexicano pueda recorrer su país.

 

En algunos países los sectores turismo y cultura están estrechamente ligados. Aquí parece que turismo son las playas y cultura son las pirámides. ¿Le gusta el diseño?

Tengo una apreciación diferente. Estoy convencido de que en México los sectores turismo y cultura se encuentran estrechamente ligados y de que el diseño institucional permite, hoy como nunca, trabajar de manera coordinada en proyectos en favor del patrimonio histórico, artístico, arqueológico y cultural del país.

Nuestro marco jurídico establece claramente la concurrencia y la coordinación de acciones en materia turística entre autoridades y, en particular, con la Secretaría de Cultura, incluyendo sus órganos administrativos desconcentrados —como el Instituto Nacional de Antropología e Historia—, con los que hemos trabajado en proyectos de fortalecimiento de nuestro patrimonio cultural con buenos resultados.

Además, hemos creado mecanismos institucionales de coordinación con otras dependencias federales y con el sector social y privado para facilitar la ejecución conjunta de proyectos, presupuestos y acciones en favor del sector turismo, como el Gabinete Turístico instalado por el presidente de la República.

 

¿Cuáles son los segmentos en los que advierte mayor potencial?

Nuestro país tiene una gran riqueza natural y cultural, y si bien gran parte del éxito del turismo en México está asociado con los destinos de sol y playa, existen otros segmentos en los que tenemos un gran potencial, como el turismo cultural, el turismo médico o el turismo de negocios, en los que el gobierno federal trabaja para impulsarlos y consolidarlos en congruencia con uno de nuestros grandes objetivos que es diversificar nuestra oferta turística.

En el tema cultural, México es uno de los países con más activos, dada su riqueza histórica, artística, gastronómica, arqueológica y arquitectónica. Cuenta con 34 sitios catalogados como Patrimonio Mundial de la Humanidad, 27 de los cuales son culturales; 10 ciudades patrimonio; 187 zonas arqueológicas; 111 pueblos mágicos. Además, nuestra cocina es considerada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

 

¿Cómo aprovecha la Secretaría de Turismo esta riqueza cultural?

En lo que va de la actual administración se han invertido de manera directa recursos por 2,274.6 millones de pesos para apoyar 329 proyectos de turismo cultural. Esta cifra representa 56.3 por ciento del monto total federal canalizado a las entidades federativas para el sector turístico. Estos proyectos contemplan obras en pueblos mágicos, la rehabilitación de centros históricos, la construcción de museos, miradores, parques, centros culturales y andadores turísticos en todo el país.

 

¿Considera que nuestros diputados y legisladores están conscientes de la importancia que tiene el turismo para México no sólo en términos económicos sino de desarrollo social?

Creo que hay un consenso en todas las fuerzas políticas sobre la importancia del turismo como sector económico y el impacto que tiene en el desarrollo social. Tan sólo el año pasado, en julio de 2015, se publicó, después de seis años de ausencia, el reglamento de la Ley General de Turismo, el cual contiene importantes disposiciones para impulsar la competitividad del sector en beneficio de las comunidades receptoras y de las personas que viven de esta actividad. Y continuaremos trabajando de cerca con el Poder Legislativo con el propósito de asegurar mejores condiciones para el desarrollo del sector turismo.

Hay que señalar que la actividad turística tiene un importante efecto en el desarrollo integral de entornos y que, por sus características y su diversidad geográfica, funciona como un motor del desarrollo regional para combatir la pobreza y la marginación a través de la atracción de inversiones y la generación de nuevas fuentes de empleo.

 

¿De qué forma la actividad turística detona el desarrollo de las comunidades?

Sectores de la población que tradicionalmente viven en condiciones de ingreso bajo cuentan con una alternativa real de inclusión al mercado laboral, lo que les proporciona experiencia, desarrollo de capacidades, crecimiento personal y un ingreso digno que les brinda estabilidad económica.

El turismo es un sector que, como pocos, es inclusivo para grupos minoritarios. Es el primer empleador de jóvenes de 16 a 24 años de edad, el segundo mayor empleador de mujeres, y posee un gran potencial para generar oportunidades de trabajo y empleo en población poco calificada. Esta condición convierte al turismo en un sector que favorece la reducción de brechas económicas existentes en ciertos grupos sociales.

 

El Estado, como enseña Max Weber, es la institución que tiene el monopolio de la violencia legítima. ¿A qué atribuye usted que se actúe con tanta cautela a la hora de utilizar la fuerza pública contra quienes violan, de manera persistente, nuestro Estado de Derecho?

La definición esencial de Weber señala que “el Estado es una comunidad humana que reclama para sí el monopolio del uso legítimo de la violencia al interior de un territorio determinado”. Sin embargo, el Estado también es una estructura dinámica compuesta por población, tierra, capital, tecnología y organizaciones, y representa un acuerdo institucional entre los diversos sectores de una sociedad. Es precisamente esto último lo que permite la cohesión entre gobierno y ciudadanos. Al respecto, en México hemos evolucionado hacia un Estado moderno en el que las instituciones, la democracia y el respeto a las libertades son sus más grandes pilares.

En la ponderación de las prerrogativas que se encuentran en nuestra Carta Magna, es igual de importante el derecho de libre tránsito que el derecho a la libertad de expresión. Si adoptamos un enfoque de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad de los derechos humanos, entonces cobra sentido que sean la resolución pacífica de los problemas y el diálogo entre diversos grupos de la sociedad los primeros recursos que hay que implementar en un Estado democrático como México. Esto no excluye que el Estado cuenta con la legitimidad para usar los medios de aplicación del orden cuando todos los demás recursos hayan sido enteramente agotados.

 


 

Enrique de la Madrid Cordero es licenciado en Derecho egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México, con maestría en administración pública en la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard.

Se ha desempeñado como coordinador general técnico de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, diputado federal en la LVIII Legislatura, director general de Financiera Rural, director de Relaciones Institucionales y Comunicación para México y América Latina en HSBC, presidente ejecutivo del Consejo Mexicano de la Industria de Productos de Consumo y director general del Banco Nacional de Comercio Exterior. Desde agosto de 2015 funge como secretario de Turismo del gobierno federal.