El analista en el nuevo sistema de justicia penal

El analista en el nuevo sistema de justicia penal

Óscar Aarón Santiago Quintos y Pedro Rubén Torres Estrada

INACIPE/UBIJUS/ITAM, México, 2017 

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La introducción del sistema penal acusatorio en México transformó en su totalidad a los diversos actores involucrados en la administración y la procuración de justicia; la figura del ministerio público, la policía científica, el primer respondiente e incluso la víctima modificaron sus papeles en el marco de la actividad criminal. También se incorporaron nuevas figuras, como el juez de control.

Tantos cambios se han realizado que en los últimos años hemos sido testigos de una intensa promoción del sistema: innumerables capacitaciones a los actores procesales y cientos de análisis sobre las bondades y los retos del sistema. Hemos hablado de las estructuras del sistema y de la forma en que éstos deben ser incorporados en la operación de la procuración de justicia. Pero hay una figura que ha permanecido en silencio: ¿quién es el analista criminal y qué hace?

El libro El analista en el nuevo sistema de justicia penal responde a esta pregunta. Sus coordinadores, Óscar Aarón Santiago Quintos y Pedro Rubén Torres Estrada, recopilan diversos artículos con el objeto de atender estas cuestiones. Ante todo, advierten que el analista realiza una “actividad con [un] fin en sí mismo [transformar datos en información para tomar decisiones] y, a la vez, una función imprescindible en los desafíos que enfrentan las instituciones que intentan […] reducir o esclarecer crímenes”.1

A lo largo del texto se advierte que en el momento coyuntural por el que atraviesa el país, la figura del analista, casi desconocida hasta ahora, es pieza fundamental en la etapa de investigación.

A través de diversos enfoques, los autores nos hacen ver que el analista es un profesional acucioso, inteligente y metódico, necesario en la investigación, fundamentalmente para llenar huecos y solventar vicios.

En el libro nos enseñan que este profesional es básico para la conformación de políticas públicas tendientes a la prevención.

Los artículos recopilados en esta obra delinean una imagen clara del analista criminal como un nuevo actor que desempeña un papel prudente y silencioso pero necesario para articular la información en la etapa de investigación.

 

 

 


 

[1] Véase Patricio Hernán Tudela Poblete, “Rol y aporte del analista criminal en la configuración de las políticas públicas del delito y procuración de justicia”, en el libro que se reseña aquí.