Iniciemos con las redes sociales, aquellas que promueven la comunicación entre millones de personas y se pueden utilizar para llegar incluso a un público objetivo en particular. Así, un abogado debe saber emplear estas herramientas de comunicación que le permitan compartir textos, fotografías, videos y sonidos.
Con herramientas como Twitter y Facebook es posible generar comunicación: internet y sus medios sociales existen para propiciar la comunicación, la colaboración y la formación. Otra posibilidad es desarrollar un blog en el que los clientes discutan sobre productos y servicios. Incluso es factible el entretenimiento.
Las firmas que entretienen mientras informan sobre sus productos venden más. Esto incluye a las empresas legales, por inverosímil que parezca. Sin embargo, debemos considerar que las emociones negativas se pueden diseminar con una rapidez pasmosa. Para valernos efectivamente del entretenimiento, podemos colocar en YouTube un video que muestre nuestro producto de un modo diferente. Debemos acercar el ámbito legal a la vida cotidiana.
De manera simultánea, recordemos que las redes sociales permiten contactar a otras personas e intercambiar información con ellas. Algunas de las redes más populares son: Facebook, Friendster, LinkedIn, Ning, Orkut, Bebo, KickApps, MOLI, Fast Pitch! y Plaxo. Facebook, en particular, permite a los usuarios de internet conectarse por medio de numerosas aplicaciones. Los negocios la usan para promover de boca en boca sus productos y servicios. Facebook también es útil para establecer contactos en el seno de las organizaciones.
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