Mario Delgado

El debate en torno a la marihuana

Mario Delgado

Mario Delgado Carrillo, uno de los legisladores más prolíficos en cuanto a la presentación de propuestas legislativas en materia de marihuana, nos platica, en el marco de la aprobación del uso médico y terapéutico de la cannabis, por qué la regulación actual de la marihuana es caduca y está lejos de ser una buena estrategia.

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¿Por qué piensa que el enfoque punitivo con el que se ha abordado el tema de las drogas ha fortalecido a las bandas criminales?

A lo largo de la historia nos damos cuenta de que cuando se prohíbe algo que la gente quiere consumir nace un mercado negro controlado por la delincuencia. Cuando el Estado no se mete a regular, las reglas las ponen ellos.

Los productos del mercado negro de las drogas son altamente deseados, por lo tanto tienen un costo alto y las bandas criminales son las que terminan generando utilidades por traficar con estos estupefacientes. El gran problema es que estas bandas adquieren un gran poder económico y se rigen por la ley del más fuerte o del más violento. Y por eso en México tenemos lugares donde han superado al Estado. Hay que decirlo: el crimen trafica por la utilidad económica y porque para ellos esto representa un gran negocio, no porque sean buenos o malos.

 

¿A quién conviene el actual modelo de la marihuana?

Obviamente a la delincuencia organizada y a su gran poder corruptor, por la complicidad del narcotráfico y de ciertos niveles del poder. También conviene a algunos que hacen cálculos políticos donde no mover este tema es redituable: conviene a quienes no quieren pagar el costo político por hacer cambios.

 

En 2014 usted suscribió la iniciativa de Ley Nacional de Beneficios de Liberación Anticipada para Sentenciados por Delitos no Violentos Relacionados con el Consumo o Posesión de Marihuana. ¿Cuál es la relación entre el uso del sistema penal como instrumento para prevenir y tratar el consumo de cannabis y la sobrepoblación en los centros penitenciarios?

Con la suscripción de esa iniciativa del senador Roberto Gil Zuarth lo que queríamos era que miles de mexicanos que estuvieran en la cárcel por poseer marihuana salieran libres. No tiene caso que estén ahí por un delito de esta naturaleza, pues la cárcel, más allá de tener un impacto positivo, es una escuela del delito.

Tenemos estudios y datos del Programa de Política de Drogas del CIDE y el Colectivo de Estudios de Drogas y Derecho, proporcionados por Catalina Pérez Correa, que demuestran que hay miles de personas en la cárcel simplemente por poseer marihuana con un valor menor a 50 dólares. Aproximadamente 10 por ciento de la población en reclusión sentenciada en centros federales está sentenciada únicamente por conductas relacionadas con consumir o traer consigo marihuana. No tenemos a miles de narcotraficantes con grandes imperios económicos; lo que tenemos son miles de consumidores purgando una sentencia por el hecho de querer consumir una droga que desde el punto de vista del Estado mexicano es ilegal y merece años de cárcel.

 

¿Qué ha ocasionado que en México, habiéndose promovido litigios, debates y diversas propuestas legislativas, no se tengan mayores avances en la política sobre las drogas?

Cuando tú escuchas a alguien que está en contra de la regularización de las drogas, sus argumentos son más bien prejuicios y miedos, suposiciones de lo que pasaría si se regulara el mercado negro de las drogas. Lo grave del asunto es que esos miedos son tan fuertes que impiden ver lo que está pasando en nuestro país. No hay una política con tan pocos resultados como la política en contra de las drogas. Los jóvenes están accediendo a la droga a edades más tempranas, cada vez hay más consumidores, las bandas tienen un poder económico impresionante y corruptor de las autoridades, y ni hablar de la violencia que todo esto ha generado.

Aun así, no veo un escenario a corto plazo en el que vaya a avanzar la regulación del tema de la marihuana, porque los partidos que controlan las cámaras tienen miedo del impacto político que un cambio de esta naturaleza pudiera traer.

 

¿Por qué la iniciativa enviada por la Presidencia de la República fue insuficiente?

Era una iniciativa bastante conservadora a partir de lo que fijó la Suprema Corte de Justicia de la Nación como piso en su resolución, que no puede ser ignorada, porque tarde o temprano se convertirá en jurisprudencia. Lo correcto era haber adecuado la ley a partir de los criterios que fijó la Corte. La iniciativa del presidente no resuelve el problema de la llamada “puerta de atrás”, porque se permite la marihuana medicinal pero no se dice cómo se conseguirá y la única manera de conseguirla es cometiendo un delito.

 

¿Cuál es el modelo que Mario Delgado propone en materia de marihuana?

He presentado por lo menos un par de iniciativas y he suscrito otras. En nuestra primera aproximación, en 2014, propusimos cambiar el enfoque de la cannabis a un enfoque de salud. Propusimos crear un control sanitario a nivel nacional, que implicaba regular toda la cadena productiva, desde la siembra hasta la prescripción médica, con una distribución clara de competencias entre los distintos órdenes de gobierno, para que a partir de ciertas regulaciones locales se empezara a transitar a un modelo de control de daños y riesgos. Propusimos también aumentar la cantidad de portación legal de marihuana de cinco a 30 gramos.

Luego, en noviembre de 2015, presentamos una iniciativa complementaria con una perspectiva de derechos humanos con tres objetivos: 1) permitir el uso de medicamentos basados en cannabis y cannabinoides; 2) permitir la expedición de autorizaciones para el uso recreativo de la marihuana a personas mayores de edad en lo individual y como grupos organizados, para que puedan cultivar, cosechar, preparar, poseer, portar y consumir cannabis, sin que éstas pudieran generar actos de comercio, y 3) permitir la investigación científica para descubrir nuevos beneficios y tratamientos médicos.

 

¿Está ocurriendo un consenso a favor de una reforma al régimen internacional sobre las drogas o usted considera que los últimos cambios han sido casos aislados?

Tiene que haber mucho liderazgo político para poder explicar el tema a la sociedad, porque éste no es un tema que la gente esté pidiendo a gritos o que sea muy popular. No creo que haya un consenso porque hay puntos de vista muy diferentes en distintas partes del mundo.

Todo depende de qué lado de la cadena está el país: si es productor, consumidor o vía de paso, y de los antecedentes históricos y culturales. Creo que cada país debe implementar un modelo hecho a la medida, con sus propias circunstancias y antecedentes para lograr adaptarse a su realidad.

El gran ejemplo de doble moral en esta materia es Estados Unidos, el principal promotor de la guerra contra las drogas y que al mismo tiempo tiene por lo menos a 28 estados y el distrito de Columbia donde se permite el uso médico y ocho estados donde está permitido el uso lúdico.

 


 

Mario Delgado Carrillo es economista egresado del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), con maestría en econometría por la Universidad de Essex, Inglaterra. Se ha desempeñado como diputado federal en la LVII Legislatura, secretario de Finanzas del Distrito Federal, secretario de Educación del Distrito Federal y, actualmente, senador de la República.