Existen siete estilos de vestimenta en los cuales se puede agrupar a las personas (e incluso a las empresas) según su personalidad: estilo natural/casual, tradicional/clásico, elegante/sofisticado, romántico, creativo, seductor y dramático. En este artículo me concentro en los tres estilos que, con base en mi experiencia profesional asesorando a abogados, caracterizan a estos profesionales en su día a día laboral (tradicional, elegante y creativo).
Todos tenemos una personalidad que encaja en uno o varios estilos de vestimenta. Y el atuendo es la exteriorización de quiénes somos, puesto que a través de él expresamos una multitud de aspectos sobre nosotros: posición social, económica y cultural... Incluso nuestros pensamientos sobre política pueden reflejarse en nuestra imagen.
Una misma persona puede identificarse con uno o varios estilos. De hecho, lo más frecuente es que encajemos al menos en dos estilos, debido a la variedad de situaciones en las que interactuamos. No vestimos igual en el contexto laboral que cuando vamos a hacer la compra al supermercado, por poner un ejemplo claro.
Un estilo propio atrae a su audiencia y cautiva a sus interlocutores. Además, genera en nosotros un empoderamiento necesario en nuestra vida, tanto en el ámbito profesional como en el personal. Invertir en asesoría de imagen, sea one on one o empresarial, es precisamente una inversión, no un gasto. De hecho, cada vez nos contratan más este servicio para que el cliente tenga definido su estilo y así reflejar de un modo correcto quién es. Conseguimos que los clientes proyecten su identidad, diferente a la de otras personas.
No olvidemos que el estilo es un arte y es una ciencia. Se sirve de la intuición y de la percepción del cerebro derecho (arte), y de la lógica y del conocimiento del cerebro izquierdo (ciencia).
A continuación, describo los tres estilos que caracterizan a los abogados.
Tradicional/clásico
Es el estilo conservador, serio, discreto, moderado y de negocios. Apropiado para las personas que son tradicionales, que les gusta conservar las costumbres y que se involucran en actividades culturales. Son personas fiables, que tienen valores muy sólidos. Utilizan los azules y los grises como colores principales de su atuendo. El corte de sus prendas es clásico. Generalmente este es el estilo de abogados de larga trayectoria y también de notarios.
- Percepción: transmite un mensaje de responsabilidad, confianza, organización, eficiencia, honestidad, profesionalismo, liderazgo, seguridad y elegancia. No le gusta llamar la atención, puesto que es sobrio.
- Fortaleza: proyecta una persona con gran capacidad de trabajo, credibilidad, madurez y mucho conocimiento.
- Riesgo: en exceso, cae en el riesgo de verse aburrido y anticuado. Y hay que tener cuidado con esto.
Elegante/sofisticado
Se trata de un estilo clásico actualizado, más contemporáneo y sin elementos sobrios en su imagen. Lo utilizan personas de gran cultura que provocan admiración en sus interlocutores. En este caso, suelen ser abogados en torno de 40 a 50 años de edad. Escogen la ropa y los complementos para realzar toda su persona, esto es, su físico y su personalidad. Son extremadamente perfeccionistas y reflejan en su apariencia la búsqueda interior de armonía, balance y equilibrio. Todo en estas personas es meticulosamente medido y proyecta perfección: su corte de cabello, su ropa, su calzado y sus accesorios. Como en el estilo clásico, usan preferentemente los azules y los grises, pero en este caso les gustan las líneas y los cuadros, más o menos marcados.
- Percepción: el mensaje que envía con su imagen es de éxito, de seguridad en sí mismo, de poder económico, de cultura y refinamiento.
- Fortaleza: provoca admiración y deseo de ser imitado y genera mucha confianza.
- Riesgo: cuando exagera en el estilo cae en el riesgo de verse presuntuoso; el hecho de verse inalcanzable puede restarle accesibilidad, algo que es contraproducente.
Creativo
Lo utilizan personas innovadoras y con una personalidad muy definida y expresiva que suelen ser muy ingeniosas tanto en su apariencia como en su forma de pensar y de comportarse. Dan siempre un toque de diferencia con cortes slim fit, mezclando colores llamativos, texturas y estampados e introduciendo complementos. Este estilo es característico de abogados que ejercen en ámbitos como el deportivo, el artístico, el medioambiental y el tecnológico.
- Percepción: la imagen que proyecta el estilo creativo es de imaginación sin límites, originalidad e individualidad por encima de todo. Le gusta ser diferente y no acepta ser convencional.
- Fortaleza: posee mucha capacidad de expresión, ofrece soluciones diferentes, lo cual lo hace ver único. Es independiente y talentoso.
- Riesgo: en extremo, cae en el riesgo de llamar la atención demasiado, especialmente si utiliza colores estridentes.
* Licenciado y doctor en comunicación. Maestro en imagen pública y alta sastrería.
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